
La ansiedad no es tu enemiga: es una señal natural de tu organismo, un sistema de alerta que se activa ante el estrés o las amenazas internas o externas (sean reales o imaginarias), asociada con sentimientos de preocupación, nerviosismo o aprensión. Todos la sentimos y la seguiremos notando en algún momento, pero cuando esta alarma no se apaga y empieza a dominar tu vida, puede convertirse en un Trastorno de Ansiedad.
Generalmente ocurre en situaciones nuevas, desconocidas o desafiantes, donde la persona puede sentirse desbordada o donde el resultado es incierto. Por ejemplo, cambios de trabajo, intrusiones mentales, presentarse a un examen, hablar en público o acudir a una entrevista de trabajo son situaciones en las que la mayoría de las personas sienten de forma natural cierta ansiedad anticipatoria.
Sin embargo, para algunas personas, los pensamientos, sentimientos o síntomas físicos de ansiedad son tan intensos, perturbadores y frecuentes que interrumpen y perturban la vida cotidiana. Si esto ocurre, es importante buscar ayuda lo antes posible.
La buena noticia es que hay estrategias eficaces para superarla. La Terapia Psicológica para la Ansiedad en Xàtiva te ofrece un espacio seguro para comprender su origen, qué la mantiene y la hace persistir ahora, para aprender estrategias y herramientas efectivas para manejarla y recuperar la calma y la serenidad que estás buscando.
En mi espacio de Psicología en Xàtiva, trabajamos con un Enfoque Integrador y Personalizado, diseñado para ti. Como psicólogo especialista en ansiedad estoy comprometido en acompañarte paso a paso hacia el cambio, brindándote apoyo profesional y humano para que vuelvas a sentirte en control de tu vida.
Síntomas de Ansiedad
Existen diversas sensaciones físicas y fenómenos psicológicos en la ansiedad. Puedes experimentar algunas o todas con distintos grados de intensidad.
Síntomas físicos
Taquicardia (palpitaciones), sudoración, respiración rápida y superficial, tal vez con opresión torácica (no puedo respirar), mareos, dolores de cabeza, tensión muscular, necesidad de ir al baño con frecuencia o urgencia, dolor o malestar abdominal, temblores, boca seca, dificultades para tragar y problemas para dormir.
Síntomas psicológicos
Los síntomas psicológicos más comunes: Sentirse tenso, alterado, estar irritable, pensar demasiado, sentirse fuera de control, sentirse separado del entorno, sensaciones de irrealidad, preocuparse continuamente y dificultad para concentrarse.
Tipos de Problemas de Ansiedad
Trastorno de ansiedad generalizada
Se caracteriza por una preocupación persistente y excesiva, a menudo relacionada con diversas situaciones cotidianas, como el trabajo, problemas económicos, la familia o la salud, con una sensación general de que algo malo va a suceder. Esta preocupación es difícil de controlar e interfiere en la vida cotidiana y las relaciones de la persona.
Fobia específica
Implica ansiedad y miedo extremos a objetos o situaciones particulares, desproporcionadamente al peligro real. Las fobias comunes incluyen el miedo a volar en avión, a ciertos animales, a las inyecciones o la sangre, petardos o ruidos inesperados.
Trastorno de pánico
Se caracteriza por ataques de pánico recurrentes que incluyen síntomas como sudoración, temblores, dificultad para respirar o sensación de ahogo; palpitaciones o taquicardia; impulsos extremos de evitación y escape. Estos ataques suelen aparecer de forma repentina, sin previo aviso.
Las personas que sufren ataques de pánico suelen tener miedo de cuándo se producirá el siguiente episodio, lo que puede hacer que eviten, controlen o restrinjan sus actividades normales. Las personas a menudo creen que van a tener un infarto, volverse loco o dejar de respirar.
Tras una experiencia así, es común desarrollar miedo al miedo. Es entonces cuando se genera ansiedad ante la posibilidad de sufrir otro ataque de pánico. Se puede ser muy consciente de los posibles desencadenantes y señales de que otro ataque podría ser inminente.
Agorafobia
Implica ansiedad intensa en varias situaciones y lugares donde la persona siente que le resultaría difícil salir rápidamente o buscar ayuda si la necesita. Este miedo es desproporcionado al peligro real. Esto incluye situaciones como usar el transporte público, estar en espacios cerrados (p. ej., tiendas, cine), hacer cola, estar entre una multitud o estar solo fuera de casa.
Ansiedad social
Se caracteriza por un miedo intenso a una o más situaciones sociales en las que una persona podría ser vista por los demás (p. ej., ser observada mientras come o escribe, conversar, encontrarse con desconocidos o hablar en un grupo). La persona teme que sus miedos sean evidentes y que se le evalúe negativamente (p. ej., sentirse avergonzada, ofenderse o ser rechazada). El miedo es desproporcionado en relación con la amenaza real.
Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
Se caracteriza por pensamientos persistentes e incontrolables (obsesiones) y acciones neutralizadoras o rituales (compulsiones). Algunos ejemplos comunes de TOC sería lavarse las manos compulsivamente por miedo a los gérmenes o revisar repetidamente el gas, las puertas, o ventanas en prevención de posibles catástrofes. El miedo es muy desproporcionado en relación con la probabilidad real.
Trastorno de estrés postraumático
Puede desarrollarse después de un trauma físico o emocional grave, como un desastre natural, un accidente de tráfico o un atraco, ataque, violación o abuso. Los síntomas incluyen recuerdos recurrentes del trauma, pesadillas y pensamientos aterradores que interfieren en la rutina diaria de la persona durante meses o años después de la experiencia traumática.
Causas de los Problemas de Ansiedad
Vulnerabilidad Biológica
En algunas personas, la ansiedad podría tener su origen en cómo el cerebro procesa y responde al estrés y la excitación física, y cómo el cuerpo libera hormonas del estrés, como el cortisol.
Estilo de pensamiento
Los patrones de pensamiento caracterizados por anticipar lo peor (castastrofizar), el diálogo interno sesgado constantemente hacia lo negativo, dificultades para aceptar la incertidumbre y baja autoestima suelen estar relacionados con la ansiedad. La sensibilidad a las respuestas físiológicas como el aumento de la frecuencia cardíaca, y la interpretación errónea de estos síntomas físicos como indicios de algo catastrófico también podrían aumentar el riesgo de desarrollar ciertos trastornos de ansiedad.
Estrategias de afrontamiento
Las estrategias aprendidas de afrontamiento, como la tendencia a evitar y escapar de situaciones que desencadenan ansiedad, en lugar de afrontarlas, pueden resultar en un aumento de los síntomas de ansiedad.
Acontecimientos estresantes de la vida
Eventos estresantes como una ruptura de pareja, presiones laborales o académicas, y dificultades económicas pueden desencadenar el desarrollo de un trastorno de ansiedad. El estrés y los traumas en la primera infancia también pueden aumentar la probabilidad de desarrollar un trastorno de ansiedad en etapas posteriores de la vida.
Tratamientos Psicológicos para Ansiedad en Xàtiva
La ansiedad es uno de los motivos de consulta más comunes por el que las personas buscan ayuda profesional. La investigación sugiere que existen varios tratamientos psicológicos eficaces. Tu psicólogo en Xàtiva se tomará el tiempo necesario para comprender tu situación individual y trabajará para encontrar la mejor manera de mejorarla a lo largo de varias sesiones. La estrategia dependerá de cómo se desarrolló tu ansiedad, qué la desencadena y cómo te afecta.
Algunas de los enfoques que puede aplicar:
Terapia cognitivo-conductual
Se ha demostrado que la terapia cognitivo-conductual (TCC) es el tratamiento más eficaz para los trastornos de ansiedad. La TCC ayuda a modificar los pensamientos y comportamientos contraproducentes que contribuyen a la ansiedad y tiene como objetivo desarrollar habilidades para manejarla cuando surge. La TCC para la ansiedad incluye algunas de las siguientes estrategias:
Educación sobre la naturaleza de la ansiedad y la importancia de la auto-observación de sensaciones, pensamientos y conducta.
Reestructuración cognitiva: Una técnica utilizada por los psicólogos para ayudar a la persona a desafiar los pensamientos negativos y distorsionados para desarrollar formas de pensar más útiles y constructivas.
Resolución de problemas: Técnica utilizada para ayudar a una persona a enfrentarse a problemas cotidianos. Se ha demostrado que la resolución de problemas ayuda a las personas a sentirse más seguras al afrontar los desafíos de la vida y a reducir la ansiedad general. La resolución estructurada de problemas implica identificar el problema, desarrollar una gama de posibles soluciones, seleccionar una para probarla, implementar la solución y evaluar su utilidad.
Terapia de exposición: Tratamiento en el que el psicólogo guía a la persona a través de una serie de escenarios reales o imaginarios para afrontar miedos específicos. Mediante este proceso gradual, la persona aprende a afrontar estos miedos de forma más eficaz y, con la práctica, la respuesta de ansiedad disminuye de forma natural, lo que le permite sentirse más cómodo al realizar esa actividad.
Relajación y mindfulness: Una serie de técnicas como la meditación o la relajación muscular progresiva que, cuando se practican con regularidad, han demostrado reducir eficazmente la ansiedad.
Terapia de aceptación y compromiso
La terapia de aceptación y compromiso (ACT) ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de la ansiedad. Mediante la atención plena, en lugar de evitar, aislarse o luchar contra los pensamientos, sentimientos y síntomas físicos de ansiedad, se ayuda a la persona a permanecer presente y consciente de las experiencias, sin juzgar. Con el tiempo, la persona se vuelve más receptiva y tolerante a las experiencias de ansiedad, se siente menos abrumada por ellas y es más capaz de vivir plenamente.
Cambios en el estilo de vida
Los cambios en el estilo de vida, como hacer ejercicio con regularidad, reducir el consumo de alcohol y cafeína, participar en actividades agradables, mejorar las habilidades de gestión del tiempo y dormir lo suficiente, pueden ayudar mucho a reducir la ansiedad.
Lecturas Recomendadas
Blanck, P., Perleth, S., Heidenreich, T., Kröger, P., Ditzen, B., Bents, H., y Mander, J. (2018). Effects of mindfulness exercises as stand-alone intervention on symptoms of anxiety and depression: Systematic review and meta-analysis. Behaviour Research and Therapy, 102, 25-35. https://doi.org/10.1016/j.brat.2017.12.002
Perez Domínguez, T. y Garcia Morilla, S. (2022): Tu ansiedad bajo control. Ed. Zenith
Van Dis, E. A. M., van Veen, S. C., Hagenaars, M. A., Batelaan, N. M., Bockting, C. L. H., van den Heuvel, R. M., Cuijpers, P., y Engelhard, I. M. (2020). Long-term Outcomes of Cognitive Behavioral Therapy for Anxiety-Related Disorders: A Systematic Review and Meta-analysis. JAMA psychiatry, 77(3), 265–273. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2019.398




